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lunes, 31 de enero de 2011

Economics Saved My Marriage

How a Nobel laureate got me to stop nagging my husband.




To prove a point after a nasty argument—kitchen cabinets were again left open, words were exchanged—my husband sketched a graph plotting the recent state of our marriage. His point was that we were having more bad days than good, and that something was needed to remedy this. But his chart got me thinking: maybe I was actually looking at the remedy. Maybe the solution to our marital strife wasn’t to be found on the therapist’s couch, but in the hard language of empirical data.

As a business-news editor, I was already mired in news about housing bubbles, market noise, and incentives—which, oddly, seemed to have parallels at home. My relationship bubble had burst not long after I said “I do.” Were we insufficiently compatible—or just reacting to screwed-up incentives?. I realize this might sound nuts to some people. But I was convinced I was onto something, that the principles of economics—often fact-based and always pragmatic—could reveal the route to wedded bliss (or, in econ-speak, “utility”). So I picked up the phone and cold-called Gary Becker.

This also might sound nuts. Gary Becker is one of the world’s most famous living economists. He’s won the Nobel Prize and the Presidential Medal of Freedom. But could he give relationship advice?. Indeed he could. He’s written a ton on the economics of the family and thinks about it in his own marriage. It’s why his wife does more of the housework, he said. Since his time, on a monetary scale, is more valuable than hers, he spends more of it working in his office and less in the kitchen. Lucky him.

Nearly four years later, I’ve had similar conversations with hundreds of economists, psychologists, and regular married folks in a journey that eventually became a book called Spousonomics: Using Economics to Master Love, Marriage, and Dirty Dishes, written with my friend and fellow business journalist Jenny Anderson. This research, combined with experimenting on my own husband, has led me to recommend a few core principles for anyone looking to fix their marriage.One key area is incentives, the things that motivate people. Mortgage deductions spur home purchases; salaries entice people to work. My husband’s incentive to close cabinets—avoid nagging—wasn’t exactly “perverse,” but it was backfiring. Turns out, there are better incentives. One is trust, which economists have found can be surprisingly motivating. In one example, people were more likely to donate blood if they weren’t paid than if they were. Who knew?

So I tried having a little faith in my guy. I stopped nagging. And one day I came home to find CLOSE ME signs taped inside our cabinets as reminders to himself. Another lesson: 50/50 isn’t the best way to divide housework. We want an egalitarian marriage (and anything else would betray the feminist principles my mother taught me). But Adam Smith famously noted that efficiency is maximized when workers specialize. Today, I gladly pay all the bills, and my husband—mostly gladly—does all the sweeping and mopping.

The concept that’s had the most profound impact is loss aversion. Behavioral economists have shown that we hate to lose twice as much as we love to win, and when we sense we’re losing, we get irrational. Loss aversion has been partly blamed for Lehman Brothers’ failure to admit its losses early enough to save the company.

I’m vehemently averse to losing. But now I try to be aware of when I cross into loss-aversion mode during disagreements. Then I call a time-out. Sometimes that means going against the advice everyone gave me before I got married: never go to bed angry.

For what it’s worth, going to bed angry is a miracle cure. I stop escalating, get some sleep, and wake up with a clearer head. Nine times out of 10, the dispute gets resolved that morning. It’s called maximizing utility—or, in my house, living happily ever after.

http://www.newsweek.com/2011/01/30/how-economics-saved-my-marriage.html

La Calumnia

Puede una gota de lodo
sobre un diamante caer;
puede también de este modo
su fulgor obscurecer;
pero aunque el diamante todo
se encuentre de fango lleno,
el valor que lo hace bueno
no perderá ni un instante,
y ha de ser siempre diamante
por más que lo manche el cieno.

Rubén Darío.

domingo, 30 de enero de 2011

La gestion crediticia y el ciclo economico.

En este tema que voy a desarrollar me siento como pez en el agua. Espero que sea de utilidad. Personalmente, a partir de mi experiencia en como citibanker y en banca de consumo de hipotecario, lo he sufrido permanentemente.

El sector financiero, como dice la teoría, es altamente vulnerable a los ciclos económicos y un deterioro en su portafolios de créditos perjudica su rentabilidad(1), que a su vez puede traducirse en un problema de liquidez, y de solvencia si las perdidas son permanentes. Por otra parte un porcentaje elevado de créditos mal otorgados puede generar, adicionalmente, problemas de confianza y generar corridas de gran magnitud y, a la postre, quiebras.

Lo ideal
Y si, la idea es tener un faro entre tanta oscuridad. En teoría un riesgo crediticio óptimo debería anticiparse a la evolución de la calidad de la cartera. Lo que ayudaría a atenuar una tendencia permanente del sector: generar provisiones en la fase recesivas del ciclo económico magnificando las perdidas a un elevado costo de inmovilización de capital.

El crédito es prociclico: una rápida expansión del crédito se entiende como la causa futura del deterioro de la cartera. En las expansiones los bancos, en su esfuerzo por vender, destinan menos recursos a la evolución y al monitoreo(2) del riesgo. El optimismo, la euforia y la sobrevaloración de los colaterales generan un alto apalancamiento que eleva la exposición de los deudores a un virtual shock. Con la reversión del ciclo económico (recesión) los problemas de flujo de caja de los deudores y la caída del valor de los colaterales elevan la morosidad. En este punto hay abundante evidencia(3) de la presencia de ciclos recesivos junto a deterioros de cartera. Así, los créditos en problemas podrían actúar pro-cíclicamente al producto: un elevado incremento de la mora podría evidenciar la presencia de una futura recesión.

A nivel microeconómico, una venta sin garantías, un incremento en los plazos y en los montos sólo atraen a clientes riesgosos lo que se traduce en incrementos futuros de morosidad (esto es entendible si se toma al tipo de interés como el precio de un insumo). En este punto la evidencia viene de la mano de la tasa de interés nominal. Se ha encontrado igual evidencia en la emisión monetaria real(4).  

Que hacer?
Dejar en manos de los agregados macroeconómicos la gestión de créditos es un tanto limitado, pero parece inevitable considerarlos al momento de proyectar perdidas futuras. Por otra parte también deben, necesariamente, considerarse variables como el crecimiento del credito global, el PBI como medida de la actividad económica, la tasa de interés nominal como costo del insumo, la tasa de inflación y el tipo de cambio con cierto rezago. Estas variables sumadas a una correcta definición de curvas de cobranzas, a partir de Benchmarks propios o proxys, pueden lograr una ventaja comparativa al momento de proyectar los flujos de caja en los momentos iniciales de los ciclos recesivos, mejorando en eficiencia y disminuyendo costos de  inmovilizaciones por excesos de previsiones. No es una gran ciencia, es cuestion de encontrarse con los datos, proyectarlos y tomar la decision política... 

Ahora bien si Ud. cree que en el mercado de crédito sólo se trata de vender efectivo a una tasa elevada, permítame decirle que ha perdido su tiempo leyendo hasta aca... si piensa lo contrario, espero que haya disfrutado de este chapuzon de home office...

Mes sincerés salutations.
Guille Loza

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1 - Para una mayor profundización se puede consultar a "Estimación y Proyección de la Calidad de la Cartera de Crédito utilizando Variables Macroeconómicas: Un estudio para Venezuela" - Vera & Costa - Revista de Economía y Estadística - Vol. XLV - N˚ 2 - (2007) - pp. 29-52 Instituto de Economía y Finanzas - Facultad de Ciencias Económicas - UNC.
2 - Conozco casos, a partir de ellos perdi mi capacidad de asombro: siempre se puede vender un buzón.
3- Clair, R. (1992). “Loan Growth and Loan Quality: some preliminary evidence from Texas Banks”, Economic Review, Federal Reserve Bank of Dallas, Third Quarter, pp. 9-22.
- Fernandez de Lis, S.; Martinez, J. y J. Saurina (2000). “Credito Bancario, Morosidad y Dotacion de Provisiones para Insolvencias en Espana”, Banco de Espana, Boletin Economico, Noviembre.
- Fons, J. (1991). An approach to Forecasting Default Rates, A Moody’s Special Report, August, New York.
4 - Requena, J. (2001). Información Asimétrica y Mercado de Crédito, BancoCentral de Bolivia, mimeo.

sábado, 29 de enero de 2011

Joan Robinson

He leido varios papers de ella y aún hoy no entiendo porqué el comité siempre se negó a otorgarle el premio Nobel de Economía. Para mí, lejos, lejos, lo mejor en postkeynesianos. Todavia recuerdo sus acotaciones sobre la negativa de que la economía sea una ciencia. Algo que ponía los pelos de punta al desaparecido Paul Samuelson.

Robinson no se quedó sin el Nobel, al contrario, como sucedió con Borges, el Nobel se quedó sin Robinson.

Una gran pena.

Blaise Pascal y su apuesta de... Dios!!!

Sigo evitando la tele, lo mas común es que cancele el cable, a riesgo de perderme algunos programas lindos como el canal de cine Ee, Discovery o TV5. Pero bueh... hoy evite el televisor y me metí en el piano. Salgo del piano y le damos a la Teoría de Juegos.

Vamos a lo nuestro.
En esto de buscar que opinaban los grandes pensadores sobre la existencia de Dios(1), supe encontrar la apuesta de Pascal(2). No es novedad que soy un gran admirador suyo. Me dije, si es una apuesta, se puede modelar como un juego, y aplicarse probabilidades, volví sobre eso y ahora lo comparto.

La apuesta dice más o menos así: "Preguntarnos de la existencia de Dios implica que hay dos posibilidades: Dios existe o no existe. Luego como respuesta tendremos también dos posibilidades: o creemos en Dios, o no lo hacemos".

La matriz de compensaciones.
Si Dios no existe, y apostamos a creer, no perdemos nada, puesto que no hay otra vida como recompensa eterna ni castigo por creer o no creer. De última seremos como una cucaracha que termina bajo la tiranía de la chancleta. Nuestra existencia se limitaría sólo a una cuestión corpórea y nada mas.

Si Dios existe, como quiera que sea, y nos regala la vida eterna, y nosotros apostamos a no creer, estamos arriesgando a perderlo todo y vivir en la eternidad separados de Dios.

Si Dios existe, y apostamos a creer en Él, potencialmente ganaremos la vida eterna y la felicidad.

Observando la matriz de abajo, en primer lugar se nota claramente que es un juego sesgado a que Dios Exista dado que en primer lugar si Dios no Existe las compensaciones son nulas. Alguien que participa de un juego ¿va a decidirse por un resultado neutral?¿para qué jugaría entonces?. En segundo lugar los posibles resultados nos plantean un juego de binario. ¿Se apostaría un 80% a que Dios no exista?. El apostador racional no lo haría por que se condenaría o tendría un resultado neutro. ¿Apostaría un 80% a que Dios exista?. Sin lugar a dudas que si, porque después del juego al menos sale neutro, pero si gana ¡Tiene felicidad eterna!. Luego se observa que el umbral de apuestas es 50/50.

El desafío.
¡Sincérese!. Ud. anda caminando o a los tropiezos por la vida y ve que la gracia de Dios se manifiesta a toda hora y en todo lugar. ¿Sería tan necio de apostar sólo un 50%?. Yo apuesto al 200%. Ya nos dijo Nuestro Señor Jesucristo: pago el ciento por uno(3).

A bientot!!
Guille Loza

1 - Hay otros planteos mas grosos como los de Aquino, San Anselmo, Leibnitz o Descartes... hoy los evito!
2 - "Vous avez deux choses à perdre : le vrai et le bien, et deux choses à engager : votre raison et votre volonté, votre connaissance et votre béatitude; et votre nature a deux choses à fuir : l'erreur et la misère. Votre raison n'est pas plus blessée, en choisissant l'un que l'autre, puisqu'il faut nécessairement choisir. Voilà un point vidé. Mais votre béatitude ? Pesons le gain et la perte, en prenant croix que Dieu est. Estimons ces deux cas : si vous gagnez, vous gagnez tout; si vous perdez, vous ne perdez rien. Gagez donc qu'il est, sans hésiter." - Pensees Cap. 42 - Blaise Pascal.
3 - "Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará vida eterna". (Mt 19,29)

El sueño de Tiberio

“Esta aglomeración que se llamaba y todavía se hace llamar Sacro Imperio Romano, no era sagrado, ni romano, ni en modo alguno imperio” - Voltaire(1)

La cima del monte Palatino era bañada por las primeras luces del día. El emperador Tiberio, divinidad viviente, se sentía consternado: un sueño, que se repetía en sus últimos tiempos, lo despertó sobresaltado. Oía como su corazón latía desmesuradamente. Al instante pensó si fue bueno el hecho de descansar en la isla de Capri, sólo interrumpido por el sepelio de Druso, el hijo favorito de su madre y hermano de Calígula. No. No era eso lo que le molestaba.

Recorrió mentalmente sus historias manchadas de sangre, su bautismo de fuego en el coliseo cuando de niño, en las faldas de su padre, bajó el pulgar y ordeno la masacre de valientes luchadores judíos bajo las fauces de los leones. No. Tampoco esto lo turbaba.
¿Sería acaso una traición?. Bruto y Casio respondieron con sus miserias al perdón del César y lo mataron sin dudar, quizás siguiendo los designios divinos al cambiar el calendario lunar(2)... ¿Seguirían los dioses enfadados con su persona?. ¿Sentiría el frío del metal penetrar su corazón y escurrir la sangre caliente por su cuerpo?. Inmediatamente sintió frío, levantó su cabeza para ver la comitiva. En la cohorte todos dormían salvo su guardia pretoriana. Se tranquilizó, no sería asesinado, no en ese día.

Tiberio en su sueño veía que el cielo se iluminaba por el naciente. La noche se transformaba en día y los rostros pálidos se llenaban de júbilo. Llamó a sus consejeros más sabios y les indagó sobre las regiones de oriente. Ellos le dijeron que en el este, lo mas preocupante era Judea. No le dio mayor importancia a eso: Judea era la segunda provincia mas pequeña del imperio. Estaba gobernada por Poncio Pilato y su fiel ladero Herodes Antipas, vencedor de sus hermanos Arquéalo y Filipo. El emperador sabía que los judíos eran, virtualmente, indomables. Conocía el paño, con ellos se habían agotado todos los métodos de dominación, nada parecía funcionar: tacto, puño de hierro, apaciguamientos, ejecuciones masivas; siempre había disturbios. No entendía cómo, gozando de autonomía legal con excepción de delitos políticos, hacían lo imposible por evadir impuestos y evitar todo aquello que no perteneciese a su raza. Tampoco comprendía cómo adoraban a un Dios sin forma alguna y le ofrecían ritos tan degradantes como la extirpación del prepucio de los niños varones. A pesar que esto le repugnaba, en su fuero intimo sentía admiración por la valentía y la esperanza de este pueblo perseguido. Tiberio se preguntaba una y mil veces ¿Cómo podrían esperar que un Dios se haga hombre?. ¿Cómo un Dios aceptaría rebajar su status y adquirir todas las miserias humanas?. ¿Quién era el Messiah del que Herodes le había hablado en forma soez y burlona?.

...

En ese instante en la cima de otro monte, el Hattin, corría una fría ventisca. Jesús buscó un reparo, juntó a sus discípulos, silenció a la muchedumbre y empezó a hablar, les hizo saber que lo que les diría no sería un catálogo de prohibiciones, tampoco un legado para destruir la ley escrita. Sólo pretendía ofrecer una nueva visión de Dios. Sin titubeos su ojos claros se llenaron de una luz especial, su voz adquirió un matiz fuerte y empezó a exponer su manifiesto(3) “Bienaventurados los mansos ó humildes, porque ellos poseerán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia o de ser justos y santos, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los que tienen puro su corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia o por ser justos, porque de ellos es el reino de los cielos...”.

Así, la salvación no consistiría en una cuestión individual, sino en algo comunitario: El Amor, el Ágape(4). En vez de juzgar, la gente debe amar; en vez de condenar, la gente debe amar; en vez de criticar la gente debe amar. Ya no se trataba de sentir un ciego afecto por el enemigo, sino simplemente orar por él, perdonar su delito y dejar la justicia en manos de Dios.  A partir de ese momento lo que estaba bajo las turbias aguas de la fe adquirían el magnetismo de la certeza: Amor. En ese monte, dominado por paganos, y por el mayor imperio que el mundo jamás hubiese conocido, nacía el Cristianismo.

...

Tiberio siguió soñando la misma pesadilla hasta su muerte en el 37 d C. Poco valieron los esfuerzos de sus brujos y hechiceros. Nunca se enteró que la luz que soñaba era el hijo de Dios hecho hombre, la persona que habría de cambiar para siempre la visión de occidente; el Ser que con su Padrenuestro sepultó todas las divinidades invencibles de la época; el Hombre que nos dejó un mandamiento especial “Amarás a Dios por sobre todas las cosas, a tu prójimo como a ti mismo”.

Ha pasado mucho tiempo. Aún hoy convivimos con Tiberios.

Á bientot...!!!
Guille Loza(5)

1 - “Ce corps qui s'appelait et qui s'appelle encore le saint empire romain n'était en aucune manière ni saint, ni romain, ni empire.” – Voltaire - Essai sur l'histoire generale et sur les moeurs et l'espirit des nations, Chapter 70 (1756).
2 – Roma hasta el 45 a C. había calculado el calendario de acuerdo al año lunar, que significaba un retraso en relación al cálculo solar. Julio Cesar a partir de un decreto, modificó el calendario estableciendo el año en 365 días. Esto trajo complicaciones con la forma de medir el año por parte de los judíos dado que ellos consideraban al año de 364 días tomando como referencia el Libro de Jubileos. En este libro se afirmaba que “el hombre debe observar un año de 364 días y quién no lo hiciese atraerá desgracia sobre si mismo”. Julio Cesar fue asesinado un año después de modificar el calendario.
3 – Mateo 5:1; 7:28.
4 - Deus Caritas Est - Primera Encíclica de Benedicto XVI.
5 – Referencias históricas extraídas a partir de “El Juicio – La vida y la crucifixión inevitable de Jesus” – Gordon Tomas – Ed. B

viernes, 28 de enero de 2011

Avaricia o Santidad... la modelamos...???

Siempre me atrajo la vida de los santos, no es una novedad esto que afirmo, también me atrae la economía y los modelos relativos a los comportamientos humanos. Creo todo es modelable, sólo se necesita contar con el instrumental necesario para ello. En eso estaba vez pasada cuando veía en misa que algunas personas daban propinas y otras no. ¿Cómo se podría modelar la conducta de un santo en función a su propinas...?¿y la de un avaro...?¿y la de nosotros, ahogados en las quietas aguas del promedio...?. Veamos un poco más en profundidad esto...

La microeconomía(1) dice que tenemos un ingreso mensual determinado que puede representarse como una recta (R en el grafico). Nuestro universo de bienes que podemos adquirir y que nos den satisfacción están dados por la superficie pintada en verde. También dice que podemos ser caritativos y donar parte de nuestros ingresos a entidades de bien público. Así las cosas podríamos ubicar sobre el eje vertical los bienes relativos a la caridad y sobre el eje horizontal los relativos al consumo.

En esto de modelar, también afirma que si somos, como toooooooodo el mundo, esto es ni santo ni avaro (que a la luz del análisis son las dos caras de la misma moneda...!!!) podemos contar con un tipo de curvas de indiferencias(2). Así las cosas, vos, el kioskero de la esquina, la vecinita del sexto o yo tendríamos un comportamiento como los reflejados en los puntos A o B.  Donde donaríamos parte de nuestros ingresos a la caridad, pero también consumiríamos otros bienes. No podríamos acceder a un punto como C, porque no sería viable para nuestro ingreso mensual, y tampoco estaríamos conformes en puntos internos como D... dado que obtenemos una satisfacción mayor sobre A o B. Como podemos apreciar, somos parte del promedio y dado el modelo somos extremadamente aburridos...

Y los santos?
Este caso es el paradigmático, dado que rompe el esquema tradicional del análisis. Veamos, los santos lo son por su entrega a la causa, por su despojo, por su amor al prójimo... sin temor a equivocarnos podremos decir que en los santos la caridad es perfecta. Gráficamente se pueden representar en lo que se conoce como un “óptimo de esquina” (Punto Y pintado en rojo) donde el equilibrio ya no viene dado por una curva convexa, sino que sus curvas de indiferencias son cóncavas(3). Es tan perfecta su caridad que se especializan sólo en ella... a tal punto que todo su ingreso lo gastan en ella... viven para los demás...!!!. El avaro es el otro caso extremo, a tal punto que se sitúa en el óptimo X. Sin lugar a dudas estos casos son mas interesantes que los anteriores...

Y entonces?.
Prefiero a los santos, por que su perfección es comunitaria, no viven para ellos sino para el prójimo. El resultado de sus actos no es un ejercicio puramente individual, egoísta, sino que trasciende hacia la sociedad donde se desenvuelven... y a su época...!!!. Santos... ¿Acaso no lo fueron Maria Teresa de Calcuta, Teresa de Lisieux, Francisco de Asis y muchos mas?.

...
"No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban. Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.” (Mt 6,19-20)
...

A bientot...!!!
Guille Loza

1 – Es sólo un modelo simple, las asimetrías de información, la experiencia personal propia e intransferible, los riesgos, etc. se encargarán de tirar esto por la borda. Al que le interese el tema puede consultar a Kenneth J. Arrow, (1987), “Economic theory and the hypothesis of rationality," The New Palgrave: A Dictionary of Economics, v. 2, pp. 69-75.

2 – Se trata de curvas de indiferencias convexas, pintadas en negro en el gráfico. El consumidor permanecerá indiferente a lo largo de toda su curva U0, pero nótese que sólo en A puede tocarse con la curva de Ingreso Mensual R. Luego sólo con esa curva se puede consumir N0 bienes de caridad y M0 de otros bienes. El consumidor también cuenta con una la curva U1, de mayor satisfacción que U0 pero no la puede llevar adelante por no contar con el ingreso suficiente. Este modelo permite conocer la elección del consumidor como paso previo a la curva de demanda.

3 – Este tipo de decisión se conoce como un “mal”. Representadas con color azul en el grafico. La especialización en el consumo de un sólo bien lleva a que el avaro piense que el mal es la caridad... y el santo que el mal es la avaricia. La solución esquinada ya no viene de la mano de la tangencialidad matemática entre la curva de indiferencia y la recta de ingresos.